Representación legal especializada para cobrar deudas o defenderse de un cobro injustificado. Acción rápida, estrategia jurídica precisa y atención digital en todo Chile.
Los juicios ejecutivos son procedimientos rápidos donde la velocidad de respuesta es determinante. Sea que quieras recuperar lo que te deben o que te estén cobrando algo que no corresponde, es clave actuar con estrategia desde el primer momento.
Tienes un pagaré, cheque, letra de cambio, escritura pública o sentencia que respalda una deuda y quieres exigir el pago de forma rápida y forzada, incluyendo embargo de bienes del deudor cuando corresponda.
Recibiste una notificación de demanda ejecutiva, te embargaron, o consideras que el cobro es improcedente, prescrito, ya pagado, o que el título no es válido. Necesitas defenderte con argumentos sólidos.
El juicio ejecutivo es un procedimiento civil rápido que permite exigir el cumplimiento forzado de una obligación clara, expresa y actualmente exigible. A diferencia de un juicio ordinario, aquí no se discute si existe la deuda, sino que se exige directamente su cumplimiento porque ya está respaldada en un título ejecutivo.
Por su naturaleza expedita, este procedimiento permite solicitar embargos desde las primeras etapas. Esto lo hace muy efectivo para quien cobra, pero también muy gravoso para quien es ejecutado. Por eso la asesoría oportuna es fundamental para ambas partes.
⚖ Importante: No todos los documentos sirven para iniciar un juicio ejecutivo. La ley exige un título ejecutivo que cumpla requisitos específicos. Lo primero es revisar si tu documento permite iniciar la ejecución, o si conviene una vía distinta.
Asumimos casos como ejecutante (acreedor) y como ejecutado (deudor) en todo tipo de obligaciones civiles y comerciales.
Demandas ejecutivas con pagarés debidamente suscritos. Revisión de cláusulas de aceleración, intereses y prescripción.
Acciones ejecutivas derivadas del protesto de cheques por falta de fondos, cuenta cerrada u orden de no pago.
Cobro ejecutivo de letras debidamente protestadas o aceptadas, con verificación de requisitos formales.
Ejecución de obligaciones contenidas en escrituras públicas: mutuos, contratos de compraventa, reconocimientos de deuda.
Oposición a la ejecución, excepciones por prescripción, pago, falsedad del título, falta de fuerza ejecutiva, entre otras.
Defensa de derechos de terceros sobre bienes embargados: tercerías de dominio, posesión, prelación o pago.
Antes de demandar conviene revisar el título y los plazos de prescripción. Te orientamos en una primera conversación, sin compromiso.
Escríbenos por WhatsAppAlgunas de las situaciones más frecuentes que vemos en nuestro estudio:
Desde el análisis del título hasta el cobro efectivo o la defensa final.
Revisión técnica del documento, su fuerza ejecutiva, plazos de prescripción y viabilidad de las acciones.
Definición de la mejor vía según los hechos, los antecedentes del deudor y la oportunidad procesal.
Redacción técnica de la demanda ejecutiva o de las excepciones de defensa con sólida base legal.
Solicitud de medidas precautorias y embargos, o defensa frente a embargos improcedentes.
Representación en audiencias, rendición de prueba, incidentes procesales y tercerías cuando corresponda.
Tramitación del remate y cobro efectivo, o levantamiento de medidas y conclusión exitosa de la defensa.
En un juicio ejecutivo se pueden ver afectados bienes muebles, inmuebles, vehículos, cuentas bancarias y remuneraciones. Para el acreedor, está en juego recuperar lo adeudado a tiempo, antes que prescriba la acción o el deudor se desprenda de sus bienes.
Cada caso requiere un análisis individual de los plazos, los antecedentes y las posibilidades reales. En la consulta inicial revisamos tu situación y te entregamos un diagnóstico claro y honesto sobre los pasos a seguir.
En juicios ejecutivos cada día cuenta. Revisamos antecedentes y actuamos con diligencia para no perder oportunidades procesales.
Representamos tanto a acreedores como a ejecutados. Conocer ambos lados del litigio es una ventaja estratégica clave.
Tramitación electrónica del Poder Judicial y audiencias remotas en cualquier juzgado civil del país.
Te decimos las cosas como son: si conviene demandar, si hay riesgo de no recuperar, si la defensa tiene mérito.
Tu caso lo lleva el abogado, no un asistente. Comunicación constante y confidencialidad total.
Presupuesto detallado y por escrito antes de iniciar. Esquemas adaptables al tipo y monto del caso.
Es un documento al que la ley le reconoce mérito ejecutivo, es decir, que permite iniciar directamente un juicio para cobrar sin tener que probar la deuda. Los más comunes son pagarés, cheques protestados, letras de cambio, escrituras públicas y sentencias firmes. Cada uno tiene requisitos específicos que deben revisarse caso a caso.
Depende del tiempo transcurrido y del tipo de documento, ya que cada título tiene sus propios plazos de prescripción. En la consulta inicial revisamos tu documento específico y te indicamos si la acción ejecutiva está vigente o si conviene otra vía.
Actúa rápido: los plazos para oponer excepciones son breves. Lo primero es revisar la notificación, el título invocado y los antecedentes. Existen múltiples defensas posibles —prescripción, pago, falsedad del título, falta de fuerza ejecutiva, falta de emplazamiento, entre otras— pero todas deben presentarse dentro del plazo legal.
Procede una tercería de dominio o posesión, que es una acción específica para que un tercero ajeno al juicio reclame los bienes que le pertenecen. Es importante actuar pronto y con la prueba adecuada para acreditar la propiedad o posesión del bien.
Suele ser un procedimiento más rápido que un juicio ordinario, pero su duración depende de la oposición del deudor, la prueba que deba rendirse, las tercerías y los recursos interpuestos. Tras revisar tu caso te entregamos una estimación realista.
Es una situación frecuente y por eso, antes de demandar, evaluamos la viabilidad real del cobro. En la primera reunión te entregamos una opinión honesta sobre si conviene iniciar acciones, evitando que gastes recursos en un litigio que no se traducirá en recuperación efectiva.
Sí. Representamos tanto a empresas que necesitan cobrar carteras de deudores, como a personas naturales que requieren cobrar deudas individuales o defenderse de un cobro injustificado. La estrategia se adapta al tipo de cliente y al volumen del caso.
Depende del tipo de caso, monto involucrado y complejidad. Para cobros podemos pactar honorarios mixtos (parte fija y parte sobre lo recuperado). Para defensas, esquemas adaptables al caso. Tras una primera conversación entregamos un presupuesto detallado por escrito.
Sea que necesites cobrar o defenderte, agenda una consulta inicial. Revisaremos tu caso y te entregaremos un diagnóstico jurídico claro, sin compromisos.